Entre Corcheras

Swim parents: El estrés y las expectativas son contagiosos

Por Olivier Pourier-Leroy (Traducción: Ciudad de Talavera)

Como padres de nadadores que quieren lo mejor para sus hijos, sabéis que la línea entre estar demasiado involucrados o demasiado al margen se parece mucho a moverse por el filo de una navaja.
Pensando en que los nadadores jóvenes suelen estar excesivamente emocionados o ansiosos ante un campeonato, resulta útil comprender que, en parte, la razón de que se sientan así tiene que ver con la ansiedad de los padres ante la competición.

Funciona así: el estrés y el nerviosismo que sienten los nadadores es directamente proporcional al estrés y la ansiedad de sus padres por los resultados de la competición.

INVESTIGACIÓN

La investigación realizada en la Universidad de Ithaca pretendía medir el grado en que dicho efecto se produce. Los investigadores trabajaron con un grupo de jóvenes deportistas, en un rango de 6 a 18 años de edad, provenientes de diversos deportes incluida la natación.

“El estrés y el nerviosismo que sienten los nadadores es directamente proporcional al estrés y la ansiedad de sus padres por los resultados de la competición”

El día previo a una gran competición, tanto a padres como a deportistas, se les pasaba un cuestionario con el propósito de medir las expectativas de ambos respecto al rendimiento y las emociones previas a la cita.

RESULTADOS

Si ya has leído previamente sobre estos temas en investigación sobre deportistas de élite, los resultados no van a sorprenderte:

  • Los deportistas que estaban más ansiosos y estresados, tenían padres que realmente deseaban que su chic@ ganará la competición (o que “no perdiera ante los rivales”). La ansiedad fue medida en forma de preocupación, síntomas físicos – tensión muscular – y problemas de concentración.
  • Los mayores problemas de concentración se daban cuando los padres estaban más interesados en el resultado o la posición del campeonato que en la mejora de las marcas personales del nadador.

“¿Ganar lo es todo?: Eso suele decirse. Sin embargo, la expectativa de victoria no acerca a los deportistas a conseguirla. Concentrarse exclusivamente en ganar crea un ambiente que perjudica las posibilidades de lograrlo para el joven nadador.

“Podríamos pensar que es algo realmente positivo para el niño, sin embargo, también le crea gran preocupación. No creo que los padres estén necesariamente pensando en ese tipo de cosas” dice Miranda Kaye, co-autora del estudio y profesora del departamento de Ciencias del deporte en la Universidad de Ithaca.

CONCLUSIONES

Ser padre de nadador no es sencillo (no necesitas que yo te lo cuente). Entre presupuesto, costes de la temporada de entrenamiento, llevarlos a las sesiones, campeonatos, lidiar con las lesiones (¡Malditos hombros!); es fácil caer en la tentación de interpretar todo ese sacrificio como una inversión y, a causa de ello, poner más énfasis en ganar pensando en obtener réditos.

Pero si quieres lo mejor para tu hijo, las investigaciones continúan demostrando que, cuando somos relajados y dejamos a nuestros chic@s manos libres para que gestionen ellos mismos su deporte, no sólo creamos un ambiente en el que van a divertirse más, sino que destacarán tanto a corto como a largo plazo.

(Olivier Poirier-Leroy es un exnadador de nivel nacional. Ha publicado diversos libros orientados a la mejora psicológica de los nadadores de competición.)

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